Testimonios

Madeline Aceytuno

Desde los 8 años luché con pensamientos intrusivos y de hacerme daño. A los 18, caí en depresión y pensamientos suicidas, buscando consuelo en el alcohol. A los 21, clamé a Dios desde mi auto diciendo: “Dios, si eres real, ayúdame”. Su presencia me llenó, y sentí su amor y paz como nunca antes. Ese día, Dios me liberó de la depresión, y pensamientos, suicidios, y me mostró que solo lo necesitaba a Él. Jesús salvó mi vida y la transformó por completo.